Cada vez hay más personas cansadas de los mismos planes de siempre.
De salir y volver sintiendo vacío.
De conversaciones superficiales.
De no tener con quién hablar de ciertas cosas sin sentirse “los raros del grupo”.
Por eso te proponemos un domingo diferente:
Un día para bajar el ritmo, compartir, conocer personas afines y sentir que todavía existen otro tipo de conexiones.